mirada interior

Cuando llega la primavera, el deshielo comienza a derretir la nieve de las cumbres y valles del parque nacional de Sierra Nevada, un espacio protegido de la provincia de Granada. El año anterior había visitado el paraje de la laguna de las Yeguas y me pareció interesante volver para tratar de mostrar la belleza de los colores y las formas del hielo que se esconde bajo la superficie de las aguas cristalinas de estos lagos de alta montaña.

Así que preparé una mochila y comencé una ruta desde la Hoya de la Mora hasta este paraje situado a casi tres mil metros de altura. Tras unos momentos de descanso y de pasear por la zona disfrutando de las vistas, me situé de rodillas sobre la capa de nieve, al borde de la laguna y sumergí la cámara para tratar de mostrar ese mundo subacuático que contrastaba con la calidez de los últimos rayos de Sol sobre las cumbres cercanas.

Tras unos minutos manteniendo el equilibrio, me di cuenta de que estaba siendo testigo de una de las escenas más íntimas de la naturaleza y del paisaje de Sierra Nevada. Esperé a que el Sol se pusiera y traté de asimilar el momento de luz tan bonito que había tenido oportunidad de contemplar.

Antes de emprender el camino de regreso, tuve que permanecer unos minutos tratando de recuperar la temperatura de las rodillas, ya que se me habían quedado literalmente heladas mientras realizaba el encuadre de la fotografía, pese a que puse un trozo de plástico sobre la nieve. Ahora, pasado el tiempo, recuerdo el elevado entusiasmo con el que miraba el paisaje, era una maravilla ver aquellos pequeños icebergs asomando sobre la superficie y sobre todo ver el color azul del hielo bajo esas aguas tan puras y cristalinas.

Pero este lugar, más allá de la belleza paisajística, evocaba otros recuerdos y pensamientos ya que la naturaleza me recordaba esa idea típica de: –lo importante es el interior-. Tras la apariencia exterior (algo que cambia y es temporal) de cada persona hay buenas cualidades en el interior (cosas que no cambian y son permanentes). Creo que igual fue una invitación a procurar mirar más alla de lo que aparantemente puedo ver en mi vida cotidiana.

Tras recoger el equipo y la mochila, comencé el camino de regreso antes de que la noche dificultara la visión del camino. Poco a poco llegué hasta la figura de la Virgen de las Nieves, solo con la iluminación de un frontal, hasta que llegué al lugar de partida.

Datos de la toma:

Cámara réflex digital, lente de 16 mm a f11, vel 1/11 seg, ISO 100. Caja estanca casera y filtro de DN. Edición: PS.

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